Cañones Fluviales
El Oeste Ibérico
Los cañones fluviales constituyen uno de los principales hábitats presentes en el área, además de uno de los de mayor extensión longitudinal. Estos juegan un papel fundamental en la distribución de la vida del Oeste Ibérico por dos razones principales:
• Son el área de distribución de muchas especies de flora exigentemente térmicas, que encuentran en el fondo de los cañones un clima y hábitat que les permite desarrollarse, aumentando así la rica biodiversidad del área.
• Son el área de nidificación de una variada y abundante comunidad de aves rupícolas que utilizan los cortados rocosos para construir sus nidos y recorren las dehesas para alimentarse, como es el caso de la cigüeña negra, buitre leonado, alimoche, águila-azor perdicera, halcones peregrinos, buho real, águila real…
La mayor manifestación de cañones fluviales se da en los Arribes del Duero–Douro y todo su complejo de cortados formados por su red de afluentes, entre los que destacan el Coa, el Águeda, el Huebra y el Uces, entre otros.
Su dimensión es de tal magnitud que ha sido denominado como el Gran Cañón europeo.
Varios cientos de kilómetros de cañones fluviales entre el Duero y sus afluentes conforman un ecosistema que aglutina una riqueza geológica, biológica y etnográfica excepcional.
Pero existen otras zonas con importantes cañones, como es el caso del Tajo-Tejo internacional y su entorno, uno de los más recientes Parques Naturales de Extremadura.
Está compartido con las tierras portuguesas y, al igual que otros espacios transfronterizos se ha reconocido como otra de las zonas relevantes para la biodiversidad ibérica, demostrando nuevamente el valor que tiene toda esta franja fronteriza del Oeste Ibérico.

